google-site-verification: google46388f1eb819cd28.html Todo es uno: Cuando las circunstancias nos encierran

martes, 7 de octubre de 2014

Cuando las circunstancias nos encierran

Hay veces que sentimos que el círculo de la vida se nos cierra y nos impone condiciones de cierto grado,  o extremas. Puede ocurrir que se nos cierre el círculo en varios aspectos, en varios ámbitos de la vida, en:

Lo económico
Lo afectivo
Lo laboral
La salud
Las relaciones
La familia.

¿Cuál será nuestra reacción, nuestro proceder?

Primera estrategia.
No desesperarse. Dejar de correr y concentrarse para generar los recursos. No dejemos que la desesperación, no nos permita ver la totalidad.

Segunda estrategia.
Pensemos en positivo y prestemos atención, meditemos y pensemos que, tal vez esta situación, sea en realidad, una "gestión" del Universo para que cambiemos lo que debemos cambiar, y por ende, deberíamos ver esto como un bien y no como un mal.

Tercera estrategia.
Tomemos conciencia de los recursos que disponemos.
Cuando las circunstancias nos acorralan podemos ser capaces de generar o descubrir otras herramientas de crecimiento que antes no empleábamos.


Cuarta estrategia.
Tomar conciencia de perspectivas, condiciones y posibles salidas, teniendo en cuenta que:
Un círculo es sólo eso; no es una esfera que nos encierra de manera total, por lo tanto podría haber salida hacia arriba o hacia abajo.
Un círculo, quizás podría tener debilidades en algún punto, y por lo tanto, habría una posibilidad de resolución.
Un círculo pude ser parejo, homogéneo en su fortaleza, y por lo tanto nos dará lo mismo socavarlo en cualquier tramo, en cualquier punto de su forma.
Podemos considerarnos, en algunas circunstancias, como una fortaleza sitiada a la que se pretende debilitar. Entonces usemos la misma estrategia; busquemos que se empodere nuestra fuerza interior, poniendo tranquilidad para pensar los recursos y conectar con el Todo. Teniendo paciencia para guardar energía en el tiempo, perseverancia para visualizar la victoria; añadir confianza y fe para darlo por hecho, porque vendrá la salida apropiada.

Autor: Juan Carlos Luis Rojas